lunes, 11 de mayo de 2020

Iván Ortiz "Mi ADN…"


Campeón de campeones, el "campeonísimo",... años en el mundo del trail y aún no hay nadie que le quite la chispa. Tiene calidad, lo que tienen los grandes campeones; tiene clase y estilo. Soñó con ser CAMPEÓN de España y lo consiguió,... aunque para mí le queda pendiente la UTMB, jajaja. Es amigo de los de siempre, de los que tienes ahí para lo que le necesites, vamos, de los buenos. Correr con él por las sendas de la naturaleza es una experiencia que todo el mundo debe vivir, por lo que transmite y por su capacidad de adaptación. Aquí os dejo con IVÁN...

¿Quién es Iván Ortiz?

Iván Ortiz….pues actualmente, en el tiempo que estamos en nuestro presente actual, es padre de una hija de 7 y un hijo de 10 años maravillosos, monitor y responsable, junto a Bernardo Morales y el club Cerro del Caballo, de la escuela de carreras por montaña y de escalada. También entrenador personal de un grupo reducido de corredor@s, que practica desde hace unos años el corretear por el monte y sobre todo, un amante de la naturaleza y todo ser viviente, aunque en este caso no sabría si meter a los humanos, que transitan por ella.

¿Qué significa para ti la familia?

Una parte muy importante de mi existir. La que me ha creado, es el lienzo de mi ser y ahora son mis hijos los que dan pinceladas y pintan el cuadro de mi vida.

¿Con qué sueñas?

Con levantarme en un mundo mejor, donde haya un sentimiento real de hermanamiento entre nuestra especie. Y que un día esos seres, humanos, despierten y dejen de lado su ego para conectar con su parte silvestre y se concilie con todos esos animales y naturaleza, que en otros tiempos hemos maltratado al creernos superiores.

¿Correr o saltar?

Ambas, creo que están conectadas…correr para después poder despegar del suelo con un salto e intentar tocar el cielo.

¿Atardecer o amanecer?

Por biorritmo soy más de media mañana, ni una ni la otra.

¿Cuántos años llevas en el Trail y a qué se debe?

Comencé a correr en el 2007. En aquella época practicaba la escalada deportiva, bueno me machacaba de lunes a jueves en el rocódromo para salir a escalar los fines de semana, llegando a encadenar 7c. Por medio de ésta conocí a Pedrito, el Lince, él fue quien me dio a conocer las carreras por montaña. En alguna de nuestras salidas trepadoras me habló sobre una carrera que se celebraba en Francia con un recorrido de 100 millas por los Alpes, dos días de carreras, montañas imponentes. Solo me faltó ver unas imágenes de esa prueba y soñar con que algún día quería correr allí.
Antes pude estrenarme en casa, en Jarapalos. No se me dio mal y eso sirvió para encender la motivación. Al año siguiente, 2008, competí por mi cuenta en la copa y campeonato España Fedme. Y hasta el día de hoy.

¿Tienes algún referente en Trail?

No tengo referentes concretos y sí que me gusta quedarme con las cosas buenas de much@s corredor@s, ya sean élite o populares. Se aprende mucho de todo el mundo y nadie es perfecto para ser un referente.

¿Qué te diferencia de los demás?

Mi ADN…jajajajaja. Sí que me he dado cuenta que cuando salgo a correr por montaña no me gusta salir en grupo, me gusta ir en silencio, pendiente a cualquier ruido, movimiento u olores que me den una pista de los secretos que se encuentran escondidos en la naturaleza. Las montañas no son instalaciones deportivas y el que piense eso, me entristece, porque no le tendrá el respeto que merece.

¿Cuál es tu montaña favorita?

Pues no sé decirte, para mí las montañas son como la música. Dependiendo de mi estado emocional me gusta más una que otra. Y todas tienen su sentido especial.
Puede que por cercanía las que tengo al lado de casa, no sería yo sin ellas.
Mi Sierra de Mijas la que me vio nacer, la que me tendió la mano desde pequeño para que la conociera. Fue también la que me vio crecer como corredor y la que me vio crecer como padre.
Después Sierra Nevada, es la que me aguanta ahora. No tanto sus altas cumbres, la media montaña es la que tiene que soportar mi deambular.

¿Dónde te ves en un futuro?

Si lo supiera….Me gustaría terminar en un pueblo de montaña, con una vida tranquila, contemplativa, saliendo a correr o pasear por sus cumbres buscando cimas.

¿Te consideras un buscador de cimas?

Creo que sí, aun tengo esas ganas de seguir descubriendo cosas,  de seguir subiendo cimas desconocidas en las que nadie todavía haya puesto un pie en ella.

¿Qué es para ti “búscame en la cima”?

De esas personas que buscan el verdadero hermanamiento con sus congéneres.

Algo que quieras decir y no me hayas dicho...

He contestado sin retocar, dándome cuenta de que me encuentro en momentos sensibles, supongo que como la mayoría de personas en la situación actual en la que nos encontramos, o puede que también sea la evolución de mi ser.
Chamorrix de los bosques….cuando no me encuentres búscame en la cima….muaaakk!!!


sábado, 9 de mayo de 2020

Noelia Camacho "Una Don Quijote de las montañas, que sin su Sancho, no lo habría conseguido"


Presentar a Noelia Camacho es algo muy complicado, quizás por su cantidad de virtudes y facetas de la vida. Luchadora como la que más, a Noelia me podréis perdonar, pero no podía preguntarle sino que ella mejor nos contara. Empezamos en el mismo año y nuestros caminos se han cruzado en todo momento. Cuando pensé en retomar el blog quería que nos contara un "cuento" pero un cuento real, que ella hubiera vivido con la máxima intensidad, por eso tenía que ser el TOR ¿Qué es el TOR? Una de las pruebas de ultradistancia más duras del mundo para el resto de los mortales, pero para ella no. Sin más, os presento, como diría Peter Pan "No dejes nunca de soñar ,sólo quien sueña aprende a volar"...


Cuando todo sale bien: “La gran montaña vs los pequeños detalles, o David contra Goliat”

Eso es mi resumen del TOR: “Historia de una gran locura, maravillosa, imponente, grandiosa y de cómo pudiendo salir mal, salió perfecta, doradita, tierna, justo a tiempo, en su punto, como las magdalenas de las monjas de clausura de mi tierra”. Un David contra Goliat (no hace falta que explique quién es quién).

Todo comienza sentada en un confortable sofá, las grandes gestas deportivas, en mi caso, siempre se han concebido desde ahí, bien a gustito y muchas veces bajo una pequeña embriaguez provocada por una cerveza o una copita de vino (ese día debí beberme dos o tres…) y entonces desde ese lugar seguro te atreves a todo y así, tan normal, me apunté al TOR. También tengo que decir que soy una persona que padezco de inconformismo, una suerte de inquietud que me hace no parar, ni física, ni mentalmente, mi cabeza no lo hace nunca y esa incapacidad me lleva, en muchas ocasiones, a tomar malas decisiones, pero otras… Otras son gloriosas y ésta ha sido la mejor decisión loca de mi vida.

Sin entretenerme demasiado en el proceso y sin apenas darme cuenta llegó el momento, septiembre de 2019, hasta entonces se veía lejos y no acababa de creérmelo, de no ser porque entrenaba bastante y porque me tocaba explicarlo a un entorno que no es muy deportivo, mis compañeras de trabajo, mi familia y entonces se hacía evidente mi locura y mi inconsciencia. En todo este periplo, ayudó mucho poder hablar con Silvia Trigueros, mi amiguita del alma, ella no lo sabe, pero es mi amiga del alma, la adoro en silencio, la quiero y venero, todo lo que diga es poco, ella me animó y me aconsejó, la llamé un par de veces y nos comunicamos por mensajes y todas sus palabras las grabé a fuego. A partir de ahora, en este relato a ella la llamaré: Zoroastro.

No me detengo tampoco mucho en todos los preparativos que una carrera como esta conlleva, eso es algo que no se puede explicar, miles de cosas, casuísticas varias y “por si acasos”. Nos vimos con no sé cuantas maletas y bultos y bolsas y siempre pensaba que algo faltaría. Lo que no me faltó es el mejor acompañante que puedes tener en una locura así, un alguien muy especial, muy cuerdo y con nervios de acero para aguantar un montón de meses con un único tema de conversación, subidones y bajones que provoca imaginar que vas a hacer 350 km -que sí, que pone 330km en todos los sitios pero que también lees en todas las crónicas que salen 350 pero que ya que tenían todo el merchandaisin con los 330 no lo iban a cambiar- por los Alpes.  Él es Lorenzo, que organizó todo al detalle, no dejó un cabo suelto, estudió a mi rival a fondo y había ensayado todo lo que tenía que hacer y decir en todas las situaciones. A partir de ahora Loren será mi Sancho.

El primer detalle que hacía pensar que todo pintaría bien fue la llegada a Courmayeur, Zoroastro me dijo que era importante descansar los días anteriores a la carrera así que mi Sancho reservó una habitación para dos noches en un pueblo al lado de Courmayeur, y así, aunque lleváramos furgoneta, podríamos descansar mejor. La habitación era como un bajo en una calle peculiar, muy estrecha, bajo un arco y no sabíamos qué podía haber ahí, la puerta se atrancaba pero, oh, una cama enorme con sábanas blanquísimas de hilo, una cama blandita, muero por las camas blanditas, soy muy incomprendida en este tema, muchas camas son duras como tablas. Dos noches de ricos y largos sueños. David 1- Goliat 0.

Recogemos dorsal, conocemos gente en las colas, miramos con ojos ingenuos y vivos todo y todos los que nos rodean, hombres y mujeres fuertes y flacos... Mi Sancho me tiene que sacar pronto de ese barullo, no coincido con Zoroastro, nos mandamos mensajes y nos deseamos suerte, mañana empieza todo.
Salida del TOR, ya está , aquí estoy, debajo del arco, más nerviosa que nunca. Un montón de gente me ha deseado de corazón la mejor de las fortunas, llevo la mochila llena de buenos deseos y de frases motivadoras. Veo llegar a los corredores y corredoras élite, ahí viene Zoroastro, pequeñita pero con toda su cara de concentración y de guerrera, ea, ya estamos todos. No aparto los ojos de mi Sancho, suena la cuenta atrás ¡¡¡¡¡¡Nos vemos en La Thuile!!!!!! Me grita  Sancho. 




Zoroastro me dijo que la gente salía rápido, que no hiciera caso, así fue, yo corrí por no quedar mal, pero vamos, que eso tenía que acabar pronto y sin darme cuenta ya estábamos en fila de a uno, con la respiración a tope, empieza a nevar y yo pienso: Noelia, que tú no te has puesto unos crampones de éstos en tu vida,  bueno en el hotel para probar -No, no me los pongo, que no, que esto no cuaja, pues está cuajando a ver si voy algo más rápido y no me los tengo que poner. Y en esa conversación interna se me pasa el primer pico “Col Arp” y aunque ya se me hace duro y veo que esto va a ser una fiesta es tan bella la estampa, que no cabe otro pensamiento ¡quiero seguir! Llego a La Thuile, mi Sancho me espera tan emocionado como yo, tranquilamente picoteo algo, estoy contenta, me dice que nos veremos antes de llegar a la primera base de vida, Valgrisenche, nuestra estrategia es ir de base de vida en base de vida, con margen seguro de tiempos de corte y teniendo clarísimo que nuestro objetivo es llegar, no podemos abandonar por imprudencia, si es por otras muchas razones no pasa nada pero por querer correr más de la cuenta no puede ser. Tengo experiencia, de la de correr más de la cuenta, UTMB, que casi no llego por empezar como si fuera a ganar la carrera y de la otra también, llevo muchos años corriendo ultras. 

Me paro en cada avituallamiento, en cada refugio, hablo con la gente, dedico a cada persona que adelanto o que me adelanta la mejor de mis sonrisas, estoy donde quiero estar, estoy feliz. Corono Passo Alto  2857m, a pesar de la dureza no se me hace pesado y bajo rápido, más de la cuenta, me puede la alegría y tengo otra gran subida al Col Crosatie 2829m antes del primer descanso, me quedo ojiplática, son bellísimas las vistas, madre mía pienso, esto es una barbaridad y no llevo ni 50 km. Quiero llegar pronto a Valgrisenche y estar un ratico con mi Sancho. Ahí está, primera base de vida, conseguida. Es bien de noche y hace frío, me cambio de ropa, descanso un poco, no llega a una hora pero estiro las piernas en una cama. Aquí empieza la segunda etapa, la madre de todas las batallas, la verdadera fiesta, tres subidas que casi acaban conmigo. Col Fenetre 2854m, subida larga y dura en la noche fresquita, bajada muy empinada que hace que se me agoten las piernas, veo a Sancho en Remes y  le digo que tengo que descansar, me echo en una cama una hora y media, se masca la tragedia, el siguiente pico Col Entrelor 3002m, madre del amor hermoso, que duro se me hace, soy consciente de la dimensión del proyecto en el que me he embarcado, amanece en la cima, tienes que pararte a mirar y a girar sobre ti misma, es inmenso todo, se mezcla el cansancio la belleza y empieza la bajada, larga, larga, por fin veo a Sancho y ahí viene el peor momento, digo las terribles tres frases “ creo que no puedo, esto es muy grande, estoy fundida” y para colmo antes de la siguiente base de vida tengo que subir el Col Lorsson 3299 metros y estoy grogui. Mi Sancho me dice justo lo que necesito: “ venga, vamos poco a poco, son las 10 de la mañana, hace un día espléndido, llegas a Cogne y descansas lo que haga falta, vamos muy bien con los tiempos de corte” y claro, pues sigo, a ver si no. Y con un caminar como a cámara lenta entro en un estado de trance, el sol calienta y lo consigo, Col Lorsson,  mi  segunda  victoria, había pasado el peor momento, David 2- Goliat 0. La bajada fue preciosa y me animé, llegué a Cogne. Mi Sancho y yo planteamos la siguiente etapa, descansaría lo que hiciera falta, iba súper bien de tiempo a pesar de lo mal que lo había pasado, así que cené, me di una ducha y en una de las camillas en un pabellón cubierto estuve 5 horas de profundo y reparador sueño, nada me molestó, aquello era la gloria, me pareció la cama más blandita del mundo. Desperté  como una rosa y antes de salir para la siguiente etapa fui a cuidarme los pies, Zoroastro y mi Sancho me lo habían advertido, “a la mínima que notes…”. Una ampolla puede hacerte abandonar y como notaba un pequeño indicio en mi talón izquierdo fui a que me viera  un podólogo, y ahí aparece Claudio Serdino, el podólogo más famoso del Valle de Aosta, me trató con tanto esmero y cuidado que no daba crédito, me dijo que parecía mentira que llevara 100 km,  que mis pies estaban perfectos, no  obstante me hizo un vendaje en el talón y yo le di un abrazo tan fuerte por  lo agradecida que estaba que creo que le sorprendió pero que no olvidó, David 3-Goliat 0. 



Salí de Cogne feliz, descansada, una nueva Noelia. Mi Sancho me traducía a mi comprensión montañera lo que me quedaba hasta el próximo encuentro: “ahora es como si subieras dos veces seguidas a Jabalcuz y calculo que nos vemos en 5 horas”, eso me encantaba, mis pequeños objetivos  eran intentar sorprenderlo y estar ahí en 4 horas y media. El caso es que la siguiente etapa fue la más suave pero igual de bonita que toda la carrera, salí de madrugada y me amaneció en el Fenetre de Champorcher  2827m, inolvidable. Coincidí con Jose, un ultrero gaditano que me hizo disfrutar de una buena conversación, fue bonito compartir sentimientos e ilusiones. 

Y tercera base de vida, Donnas. Todo va muy bien, me siento genial, llamo a mi padre y lloro de la emoción, también hablo con mi hermana, mi Sancho me cuenta que todo el mundo me sigue y me anima, me lee algunos mensajes y me pone algunos audios que me inyectan energía en vena, yo miro poco el móvil, bastante tengo con no perderme detalle de nada, me obsesiona no estar alerta, perderme detalles, paisajes, expresiones. La gente va muy mal en este punto, muy cansada, lesionada, que se duerme por el camino, pero ahí siguen. Pues salgo y justo empieza a llover fuerte, decido ponerme el gore-tex, pero es que sudo mucho con él… En fin, que me peleo con el calor y la lluvia y resulta que por no mojarme voy empapada por dentro. La gente va con sus membranas pero yo tengo que subir sólo con térmica, me muero de calor. Esta etapa se hace dura, me coge la noche, son casi  40 km a más de 2000 metros, con lluvia, terreno técnico, doy varios resbalones, culetazos y alguna caída que de ver bien lo que había al lado igual me hubiera acojonado, pero es de noche y solo veo el cielo y por fin luces al fondo, Niel, justo antes de la siguiente base de vida, no quiero parar ahí, quiero llegar a Gressoney pero llego tan fundida y con tanto sueño que decido parar, no fue muy buena idea porque hacía frío, y no descansé bien, pero es que tenía mucho sueño. Y llego a Gressoney, el sol me ha calentado y es medio día, este último tramo ha sido precioso, los avituallamientos son una fiesta, cantan, gritan, animan… Así que ya estamos en el 200, cuarta base de vida, ya es más de la mitad, empiezo tímidamente a sonreír. Decido comer tranquilamente, me ducho y se me cae mi vendaje pero ¿a que no sabes quien está de podólogo en Gressoney? mi Claudio Serdino, que me reconoce y se empeña en verme personalmente los pies, eso me hace esperar mas de una hora pero vale la pena porque me venda los pies dedo por dedo sin prisa, una obra de arte y me dice que su trabajo dura hasta el viernes, así que tengo que prometerle que el viernes nos vemos en Courmayeur, David 4-Goliat 0. A estas alturas hay una grupeta con la que coincido más o menos y veo que mi  Sancho ya ha hecho amistades. Su carrera no tiene desperdicio, venga a subir y bajar puertos con la furgoneta a las horas y al ritmo que yo marco, siempre atento, con todo lo que necesito, me abriga , me masajea, me da el parte diario, habla con mi familia y si le queda algo de tiempo come y duerme.



Salgo hacia la siguiente base de vida Valtournenche, hemos decidido que ahí haría otra parada de las largas, dormir mas horas para afrontar las dos ultimas etapas. Salgo a las cinco de la tarde, en esa etapa voy sola todo el tiempo a mi ritmo y no se me hace muy pesada aunque llego bien entrada la noche, quinta base de vida, estoy deseando dormir, me lavo un poco y me acuesto sin comer ni nada, es un pabellón muy silencioso, y tranquilo, dormí profundamente y al despertar veo que casi todo el mundo que entró conmigo ya se ha ido, madre mía que tranquila voy. Me visto con ropa limpia, desayuno bien y salgo con una sonrisa, camino de la penúltima etapa, antes de salir, una de las voluntarias que no paraba de sonreír y sonreírme se acerca y sin venir a cuento me guarda dos ciruelas en mi mochila, sentí como si me diera dos amuletos de la suerte que tendría que comerme en un momento difícil y me inyectarían la fuerza de la marmita de Obelix, David 5- Goliat 0.  Esta resultó ser mi etapa favorita del TOR, Col Brison, Col Champillon, el Cervino imponente a lo lejos, cada paso es sorprendente, y estoy feliz, con los ojos abiertos y despierta a tope, me alegra estar haciendo así la carrera, descansada, exigiéndome en las etapas pero sin perder la idea de terminar bien, de disfrutar y veo que lo voy consiguiendo, estoy, en plenitud. Última base de vida, esto parece que va bien. Mi Zoroastro llegó hace ya un día, eso me hace alucinar, es una diosa. Y con mi equipación del club Sierra Sur de Jaén, llena de orgullo olivarero y andaluz afronto la última etapa David 6 Goliat 0, llevo un único pensamiento, el paso de la Malatra, cuanto me ha hablado mi Sancho de este lugar, cuantas fotos he visto, cuanto me he imaginado llegando aquí, sabiendo que ya sólo queda bajar y aquí estoy, Dios mío, estoy en lo alto. 


Ya solo queda bajar y puedo correr y a tres kilómetros oigo una voz de mujer que grita Noelia. Creo que alucino pero no, es María, una corredora de Córdoba con la que tengo muy buena energía desde que nos conocimos y que resulta que estaba en Courmayeur de vacaciones y me había seguido y ella y su pareja habían decidido acompañarme en los últimos kilómetros, me alegra una barbaridad, corremos y  ya estoy en el pueblo y veo a mi Sancho que no puede creérselo y antes de llegar a meta la “repanocha”, mi Zoroastro me espera animándome, me coge de la mano y corre conmigo el último kilómetro  y entro en meta. A las 9 de la noche, como habíamos soñado, el viernes como le había prometido a Claudio, con todos los bares llenos y la gente aplaudiendo, mi Zoroastro me abraza con lágrimas en los ojos y me dice “¿Ves? Ya está” y ahí se resume todo, lo grande y lo pequeño. Luego mi Loren me abraza muy, muy emocionado, llamamos a mi familia y nos vamos a ducharnos y nos comemos una pizza y nos bebemos unas cervezas y ahí queda la mejor y más bella experiencia. La mejor carrera de mi vida.  DAVID 7 - GOLIAT 0.


  

Firmado: Una Don Quijote de las montañas, que sin su Sancho, no lo habría conseguido.




“Una vida en un día” www.noeliacamacho.com

jueves, 7 de mayo de 2020

Saúl Ordóñez "Correr es una de las mejores formas de meditación"


Impulsivo, eléctrico, concentrado, técnica, calidad, estilo,... Así es el protagonista de esta entrevista. Lo conocí en uno de los lugares más mágicos de la naturaleza: el "Valle de Salentinos". Nacido en una familia muy natural y unida en todas sus vertientes a la madre tierra, este "antílope" del Bierzo ha demostrado en las pistas del mundo que no le teme a nadie. Sin más...

¿Quién es Saúl Ordóñez?

Un joven extrovertido de un pequeño pueblo, que con 26 años compagina su vida de atleta profesional, con su formación académica relacionada con el medio ambiente. 

¿Qué significa para ti la familia?

Parte fundamental en la desarrollo personal y educativo, un apoyo incondicional y gran parte de los méritos son suyos. 

¿Con qué sueñas?

Mis sueños oscilan entre la satisfacción de haber aprovechado el tiempo lo suficiente, que mis acciones pasen por desarrollar mis cualidades, para que el día de mañana piense que no me he dejado nada.

¿Correr o saltar?

Siempre he dado algún salto, también sobre obstáculos... pero la sensación de la fatiga al correr no hay ninguna otra forma de experimentarla. Correr es una de las mejores formas de meditación para encontrarte contigo mismo. 

¿Atardecer o amanecer?

Ambas dos me transmiten una sensación confortable, sobre todo al contemplarlas desde la meseta keniana. 

¿Qué te diferencia de tus adversarios en una salida y meta de 800 metros? 

La alegría; muchas veces cuando estando concentrado para competir me da un brote de felicidad al encontrarme en la pista con el Saúl pequeño, que soñaba con estar de mayor en el tartán, habiendo tenido el tiempo suficiente para preparar esa carrera. 

¿En qué te favorece entrenar en Sierra Nevada?

En primera instancia la altitud. Y el centro de alto rendimiento es una gran instalación que cumple con todas las necesidades para el entrenamiento de deportistas profesionales. 

¿Cuál es tu montaña favorita?

La montaña de Salentinos, donde me he criado; es un monte maravilloso para perderse catalogada como Zona de Especial Conservación por sus especies faunística y florísticas. Como montaña-pico el Catoute no puede pasar desapercibido a todo aquel que mire hacia la cabecera del valle desde el pueblo de Salentinos.

¿Saltar vallas de madera en Salentinos o récord de España?

Ambas van de la mano, mi padre con sus buenas manos me ha facilitado la mejor versión de una vallas para realizar mis sesiones de técnica de carrera... En mi entrenamiento con Uriel es una de las partes fundamentales para llegar a ese récord o para sacar tu mejor versión en la pista.

¿En quién o qué pensabas cuando estabas lesionado?

De todo... pero sobre todo en la recuperación y volver sentir la sensación de correr al nivel de antes de la lesión. Es un proceso lento que se debe tomar con mucha paciencia y de la forma mas positiva.

¿Dónde te ves en un futuro?

Prefiero no pensarlo, el tiempo me pondrá en su sitio y la incertidumbre de saber qué pasará me gusta que sea por sorpresa.

¿Te consideras un buscador de cimas?

Siempre... las cimas metafóricamente están dentro de tod@s nosotr@s y no llegar ellas, sino subirlas, es más que un motivo existencial.

¿Qué es para ti “búscame en la cima”?

Un gran proyecto, una buena forma de llevar a cabo una importante ayuda en aquellos lugares desfavorecidos y que carecen de necesidades básicas. 

Algo que quieras decir y no me hayas dicho...

Muchas gracias por realizar un entrevista fuera del ámbito de los méritos deportivos y espero que un día te animes a "buscarme en la cima" de Kenya.

martes, 5 de mayo de 2020

Chito "Es un tipo que vive por y para contar historias"


Hablar de él, es difícil, ya que lo conoce mucha gente, Chito es la VOZ de las carreras, ha marcado un estilo en Andalucía, tierra de talento montañero,... Como él mismo dice "Corredores, corredoras, aquí tenéis nuestro bien más preciado, aquí tenéis nuestro valle, conquistarlo, no opondremos resistencia, vuestro es a partir de hoy..." sin más os dejo con la VOZ...


¿Quién es Chito?

Es un tipo que vive por y para contar historias. Historias de gente que disfruta subiendo a montañas. Historias de gente que ha encontrado en correr al aire libre la excusa perfecta para ser felices. Supongo que al final Chito es la historia de alguien que tuvo la suerte de caer cerca del deporte más bonito del mundo junto a los deportistas más extraordinarios del mundo.

¿Quién es Cristina?

Cristina es la otra mitad de las historias que cuenta Chito. Es la consejera perfecta y la persona que que entrega generosamente su tiempo para que todas esas historias lleguen a buen puerto. Fotos, correos, artículos, horas de edición. Cristina está detrás de un montón de ideas que salen a la luz y que cristalizan con mi nombre.

¿Con qué sueñas?

¿Ahora mismo? Con salir de casa y empezar a caminar hasta terminar encima del Cancho Almola, aquí en Ronda. Supongo que también será el sueño de medio mundo: Salir de casa.
Esta movida de estar encerrados nos está enseñando a valorar todo lo que teníamos y que éramos incapaces de valorar.
Algo tan sencillo como escaparte para hacer tu ruta favorita con un bocadillo y una botella de agua se ha convertido en un artículo de lujo que, cada día más, estamos echando de menos.

¿Correr o saltar?

Saltar. Me gusta ver a la gente correr y disfrutar corriendo en el monte, pero creo que cuando corres te pierdes muchas cosas. El corredor de montaña, en general, tiene esa asignatura pendiente: Salir de paseo. Pararte en medio de un bosque a sentir la brisa, los pájaros... Darte cuenta de que estás pisando un legado extraordinario que deben disfrutar tus propios hijos.
Y luego correr… y seguir corriendo.

¿Atardecer o amanecer?

Atardecer si tengo que elegir, aunque los que somos fotógrafos adoramos cualquier crepúsculo. Si puede ser un atardecer con algunas nubes y que haga frío. Y que después de disfrutarlo con un café calentito del termo tengamos que caminar de noche hasta volver al coche.
Para mi ese sería el plan perfecto.

¿Cuál es la mejor carrera por montaña?

La mejor carrera por montaña es la que se disfruta, la que se escucha al cuerpo, la que te permite pasarlo bien aunque tu reloj diga que vas por debajo de lo previsto.
Es difícil elegir una carrera por montaña porque hay muchas y muy buenas. Cada una tiene su virtud, cada una tiene su gracia.
Yo, como ya sabes, soy muy de la Gran Vuelta Valle del Genal, porque es en mi casa y porque estoy pringado en la organización. Pero carreras por montaña hay muchas y muy buenas. 
Especialmente en Andalucía. Pienso que una de las asignaturas que tenemos pendiente los andaluces es creernos el pedazo de circuito que tenemos en nuestra tierra. 
Si me pusiera a decir nombres no terminaría hasta mañana, pero me atrevo a decir que no hay una comunidad autónoma que tenga un nivel medio organizativo parecido al de Andalucía. Hay carrerones y tenemos que estar orgullosos de ellos y venderlos como se merecen.

¿En qué carrera te gustaría que estuviera tu VOZ?

Otra pregunta complicada. Pienso en seis así a bote pronto, pero te diré una: Zegama Aizkorri.
Para mi Zegama es el mundial. Siempre. El Maracaná de las carreras por montaña. 
Es muy difícil porque en Zegama hay nivelón y Depa y Mikel son dos maestros que además conocen perfectamente la carrera, pero igual que es el sueño para quien corre por montaña, también lo es (al menos en mi caso) para quien locuta carreras.

¿Dónde te ves en un futuro?

Pues en la situación que estamos te diría que me conformo con verme trabajando de nuevo y disfrutando de los rincones de Andalucía y sus carreras por montaña, pero tal como está todo ahora tengo muchas incertidumbres. En un futuro me encantaría seguir haciendo lo que hago ahora. Seguir conociendo a gente, viendo pasar generaciones, disfrutando de mis amigos…
La gente. En un futuro me veo con gente, con mucha gente.

¿Te consideras un buscador de cimas?

Todos tenemos nuestras cimas y nuestros retos en el día a día. Muchas veces no sólo es lo laboral. Las metas de un ser humana pueden ser muchas. En cierto modo, todos estamos anclados a la chapa común de los que luchan día a día por crecer, por ser mejores amigos, mejores personas, mejores parejas, mejores ciudadanos.
Esa supongo que es mi búsqueda. Es una búsqueda que va a tardar (espero) toda mi vida, pero cada mañana que abrimos los ojos hay que estar pensando en qué podemos hacer para mejorar lo que hicimos ayer.

¿Qué es para ti “búscame en la cima”?

"Búscame en la cima" para mi es el equilibrio. Las ganas de echar un cable. La intención de decirle al mundo que, por desgracia, no todos somos iguales y tenemos las mismas oportunidades. El proyecto “Búscame en la cima” nos recuerda que somos unos privilegiados por el mundo en el que vivimos y que tenemos que ser capaces de mirar a nuestro alrededor de vez en cuando y empatizar con el dolor ajeno, con la pobreza y con quien nos necesita.
Estamos todos en la misma cuerda y no podemos dejar caer a la gente que depende de nosotros.
Búscame en la cima para mi es un proyecto solidario, necesario y global que merece mucho la pena. 

Algo que quieras decir y no me hayas dicho…

Que te agradezco mucho que me hayas dejado este hueco en tu blog y que estoy encantado con saber que algo tan bonito como este proyecto solidario está de vuelta.
Hacen falta muchas manos, mucha gente como vosotros. Gracias.
Y que os quiero mucho y tengo muchas ganas de salir a la montaña ya… Dicho queda.




domingo, 3 de mayo de 2020

Silvia Lara "Me gusta la sensación de la respiración agónica y el corazón latiendo a mil"


Nacida en la tierra de la cereza (Castillo de Locubín, Jaén), Silvia, además de ser una grandísima persona, una excelente fisioterapeuta,... es un "cohete" en los kilómetros verticales. Gran amante de la naturaleza, nos abre su corazón para esta entrevista, la cual es un privilegio para "búscame en la cima" ya que representa los grandes valores que queremos transmitir... y como ella dice "estoy que no quepo en el chandal de ancha"...

¿Quién es Silvia Lara?

Silvia es una chica jovial, curiosa, inquieta. Me gusta viajar, estar con la gente que quiero y me quiere, no parar, el continuo movimiento, y creo que por eso adoro el deporte como parte de mi vida y correr o andar por la montaña, en concreto, me da paz y tranquilidad, me amansa; me aporta sensaciones estupendas y me hace sentir bien. Me gusta también la tranquilidad de ser y estar en mi pueblo, en mi casa, con la familia, en la huerta de mi padre. Me gusta ayudar a la gente y, a través de mi trabajo como fisioterapeuta e instructora de Pilates e hipopresivos, intento hacerlo lo mejor posible para mejorar la calidad de vida de los que me rodean a través de la salud y el movimiento.

¿Qué significa para ti la familia? 

La familia es uno de los pilares más importantes de mi vida. Son los que siempre me han apoyado en cualquier cosa que he querido hacer, aconsejado, arropado. Están cuando los necesitas y cuando no, están cerca aunque haga un mes que no los ves, están por todo y para todo.

¿Con qué sueñas? 

Con una vida tranquila y feliz, sintiéndome realizada tanto a nivel personal como profesional. Y porqué no, también a nivel deportivo. Poder disponer de tiempo, salud y energía para dedicarlo a todo lo que me gusta y me llena. 

¿Correr o saltar? 

Correr. Prefiero tener los pies más cerca del suelo. 

¿Atardecer o amanecer?

Me encanta el atardecer y sus colores, pero la madrugada del 1 de enero de este año, vimos amanecer en una cima en Las Hurdes y fue algo impresionante! Así que no sabría por cuál decidir 😊

¿Por qué te gusta ir rápido en los KV? 

Me gusta subir montañas, me gusta la sensación de la respiración agónica y el corazón latiendo a mil; es un esfuerzo constante, duro, y relativamente corto; pero me satisface el poder llegar a una cima lo más rápido que mis pies y mi motor me lo permitan, para luego, disfrutar y descansar. 

¿Quiénes son esos que corren del Sierra Sur de Jaén? 

Esos locos que corren del Sierra Sur! Jeje 
Pues son como otra familia, no de sangre, si no la familia que escoges. Son amigos, compañeros, gente excepcional que me han enseñado muchos valores tanto deportivos como humanos. Nos transmiten respeto a la naturaleza, nos hacen reír, nos cuentan sus anécdotas... nos enseñan de la vida!! 

¿Cuál es tu montaña favorita?

Para no ir muy lejos, la Camuña. Es la montaña que hay más cerca de casa, donde lamentablemente no puedo ir mucho por presencia de ganado y perros sueltos, pero, aunque es muy muy pequeña, me encantan sus rincones y ver su silueta de lejos cuando me acerco a mi pueblo.

¿Qué te aporta la bicicleta en tu entrenamiento? 

La bici la usaba de forma esporádica antes de empezar a correr, como pasatiempo. Mi hermano me llevaba  a veces a hacer rutas por Castillo con la MTB y lo disfrutaba mucho. Actualmente uso la de carretera, pero solo cuando no puedo correr por lesión, porque estemos en periodo de descanso o por confinamiento 😝. Por ejemplo, en 2016-17 el período que estuve lesionada que se alargó bastante, la cogía 2-3 días en semana ya que no podía correr; me ayudó a mantener la forma y sobre todo a mantenerme activa haciendo deporte. Me gusta mucho también, pero como el tiempo del que disponemos normalmente es limitado, prefiero correr que necesita menos dedicación y es en lo que estoy centrada y compito. Aunque ahora en el confinamiento, si no fuera por el rodillo nos volvíamos locos.

¿A qué cima del mundo te gustaría subir? 

Me encantaría subir algún 4000, y el Mont Blanc o el Cervino serían buenas opciones! Aunque no tengo formación en alpinismo y quizás sea un poco ilusorio. Por eso... me quedo con el Aneto antes de esas. 

¿Dónde te ves en un futuro? 

Dónde... pues aunque me gusta estar fuera y viajar, creo que al final tiro para mi tierra y no me veo lejos de aquí.

¿Te consideras una buscadora de cimas? 

Sí, me gusta subir a las cimas y disfrutar de esa sensación. 

¿Qué es para ti “búscame en la cima”?

Un proyecto humano, solidario, generoso. Una unión de buenas personas haciendo buenos gestos, liderados por una gran alma. 
Como blog, muestra un amor a la montaña y a todo lo que representa para ti, su creador; tanto a nivel personal como deportivo.
Has creado algo muy bonito!! 

Algo que quieras decir y no me hayas dicho...

Gracias por contar conmigo!

viernes, 1 de mayo de 2020

Alex Txikon "Si fuera un buscador de cimas ya habría hecho los 14"


Montañero de pura cepa, Alex es de esos alpinistas que marcan la diferencia, él come en la montaña, duerme en la montaña y sueña con la montaña. Inspirador como pocos y amigo de sus amigos, este vasco es un apasionado del alpinismo que tiene muy claro que estará siempre unido a la montaña de una forma o de otra. Os dejo con un gran "AIZCOLARI"...

¿Quién es Alex Txikon?

Es un chaval de 38 años ahora mismo, con muchas ganas de que esta situación salga para adelante, con muchas ganas de sobretodo de seguir haciendo cosas en la vida. Ahora mismo nos encontramos escribiendo mi primer libro, con una nueva película, con muchísimas cosas que contar.  Son muchas las expediciones a nuestras espaldas, pero sobretodo me considero un tipo normal, corriente, uno más, sin grandes expectativas hacia nada; me apasiona la montaña, la naturaleza, la escalada, las grandes montañas y viajar.

No tengo ni grandes vicios, ni… no sé,  igual me estaré haciendo rarillo con el tiempo, a veces soy bastante chistoso, algunas veces más cabroncete y otras veces más seco, pero creo que puedo decir que soy un buen tipo.

¿Qué significa para ti la familia?

Una parte importante de la vida. Al igual que la familia, es importante tener a los amigos o a la gente con quien te relacionas, eso está más que claro. La gente que está siempre ahí, esa gente que… no sólo los que te llaman porque subes un gran monte. Básicamente los que dan la cara por ti.

¿Con qué sueñas?

No te creas que sueño con, pufff… ahora mismo con que todo acabe cuanto antes y que no siga muriendo gente mayor, que creo que se merecen mucho más de lo que está pasando ahora mismo. Y en general eso mismo a todo el mundo, no? Haciendo de esto un mundo más justo.

¿Correr o saltar?

Ambas, todo lo que sea acción es lo que me gusta. Yo lo llevo muy mal eso de hacer ejercicio en casa, es un poquito complicadillo para mí. Hago alguna que otra cosa, ufff… me cuesta más psicológicamente; yo soy un tipo de acción, de estar en el medio natural. Este confinamiento lo estoy llevando muy bien. Así que para mí, AMBAS.

¿Atardecer o amanecer?

Me gustan más los atardeceres, los amaneceres en mi negocio son más cabrones. Es más cabrón el amanecer, cuando más frío hace y cuando peor se pasa. Por tanto, me quedo con los atardeceres

¿Por qué disfrutas con el alpinismo?

Porque me encanta, me apasiona, me encanta la montaña y sobretodo, joder, el alpinismo me da toda esa visión que me faltaría. Sí, sería ese Alex que era con 20 años, pero sin el alpinismo no hubiera conocido todos los lugares ni la gente a la que conoces hoy día. Por tanto, el alpinismo me ha dado la oportunidad de ser la persona que soy y disfruto tanto, cuando estas por ahí, cuando estas puteado, cuando no estas tan puteado, me encanta de verdad, me encanta lo que hago y disfruto tanto, que es una maravilla.


¿En qué lugar del planeta has tenido más miedo de no poder controlar la situación que te rodeaba?

En muchos lugares, desafortunadamente y afortunadamente a la vez, porque en esos momentos que es cuando peor lo estás pasando, mejor salen las cosas. En esas situaciones, cuando lo inesperado es lo que luego resulta excitante; esa gestión del miedo en dar el paso y afrontarlo, cada momento, cada situación es mucho más gratificante a la larga, no? Cuando llega a ser fatal o trágico, pues evidentemente no, pero en la montaña lo que está claro es que a pesar de la pérdida de nuestros compañeros, amigos y seres queridos, te das cuenta de que la montaña te sigue mereciendo la pena porque seguimos yendo al monte .

¿Cuál es tu montaña favorita?

No tengo así montaña favorita como tal, no soy un tío que me quedo con esto con la más bonita, ni la menos bonita. Pero sí es verdad, si tengo que decir una de 8.000 metros diría el Makalu; igual por favorita el Nanga Parna, le tengo mucho cariño también, por todo lo que hemos vivido en ella, al igual que en otras muchas hemos vivido tantas historias... En el Shisa Parna estuvimos en el año 2006, 2007, 2008, 2009, vamos que he estado cuatro veces subiendo dos veces a la cumbre principal, tienes tantos recuerdos de tantas expediciones.

¿Dónde te ves en un futuro?

En el futuro me veo ligado a la montaña porque al final mi vida gira entorno a la montaña, ya sea montaña de 8000 metros o no...que aquí no me hace falta ir a montañas de 8000 metros para disfrutar; sólo basta con darte un paseo y subir a cualquier monte, cualquiera de aquí alrededor, disfrutaríamos muchísimo. Llevamos ya con el confinamiento unas 7 semanas o así y te das cuenta de lo verdadero y auténtico de la cosas.

¿Te consideras un buscador de cimas?

Mira Carlos, creo que no, porque si fuera un buscador de cimas ya habría hecho los 14, no? Pero no se me ha pasado por la cabeza, me he enzarzado, me he cansado la cabeza, en hacer otro tipo de actividade. Ya ves, que al final, últimamente, no te subes ni a una moqueta y hoy día haces montañas de 8.000 metros como rosquillas. Por tanto, no creo que sea un coleccionista de cimas. En este caso sí de vías de escalada; se me mete una vía de escalada entre ceja y ceja y no paro hasta escalalarla. En eso sí que soy un poquito coleccionista.

¿Qué es para ti “búscame en la cima”?

Buscar la cima es que la cima como tal es el 0,1 por ciento de esa actividad. Tú date cuenta, toda la previa de buscar financiación, esas conferencias, esa incertidumbre, ese nerviosismo, compartir con los miembros del equipo todo lo demás, hay tanto que es bastante más importante que la cima. Al final, la cima es lo anecdótico, es el premio y a veces lo tienes y otras no, así que… Buscar la cima al final es mucho más, no es sólo estar en la cumbre , momento foto; la cima lo es todo en la expedición hasta los momentos malos. Es que en los momentos malos es cuando más aprendes, cada día lo tengo más claro: si fuera todo coser y cantar echando ostias, lo haríamos. 

Algo que quieras decir y no me hayas dicho...

Un placer...