domingo, 25 de octubre de 2020

11 x 3 Cruces 1.140 m. igual a 60 km + 5.369 m. "RETO CONSEGUIDO"


Plantear un reto…quizás haya sido una necesidad debido a la situación que vivimos actualmente, de ausencia de carreras y objetivos deportivos, es algo que tenía en mente. También como idea de partida quería que fuera en un sitio donde no me alejara mucho de la familia (ya que vivimos actualmente una situación familiar complicada). Si a todo ello le sumas que me apasiona correr por la Sierra de Rute, ya que mezcla dos cosas que me encantan: la variedad paisajística y sus desniveles pronunciados, todo siempre dentro del Parque Natural de las Sierras Subbéticas. 


Desde que conocí esta sierra, me ha atraído especialmente el pico de las Tres Cruces 1.140 m. Quizás no es el más conocido pero para mí significa mucho. Empecé a darle vueltas…¿Qué hacer como reto? Lo primero, era meter mucho desnivel en pocos kilómetros, ya que es una debilidad mía (soy más rápido que técnico, y esto me haría ir más despacio). Lo segundo, tener un punto de avituallamiento que no estuviera dentro de la localidad de Rute, alejado del bullicio de la gente y que no estuviera muy transitado. El sitio perfecto fue el Area Recreativa de la Fuente Alta, que además tiene agua y me podía auto-abastecer. Lo siguiente fue buscar el recorrido, sendero y pista, que fuera lo más directa y técnica posible. Quería realizarlo desde el atardecer hasta el amanecer, teniendo en cuenta que aquí en agosto era lo más oportuno por la temperatura; busqué fecha el 18 y hora de salida a las 20:00, teniendo perfectamente medido el recorrido ida/vuelta 5,4 km con +480m, -480m (todo aproximado), para que justo se pusiera el sol cuando llegara a la primera cima. Pero…cuántas subidas y bajadas me dará tiempo a hacer hasta que amanezca? Hablando con mi Maribel, le cuento de hacer unas 10 subidas y bajadas y así realizar 55 km aproximadamente y casi +5.000 m…Pero a ella se le ocurre hacerme un regalo: unas bolas de madera, donde en cada una pone una letra, y que juntas componen una frase motivadora:   L-O  C-O-N-S-E-G-U-Í  SAG*, pero… Si os dais cuenta no eran 10 sino 11! Madre mía! Pues nada, a subir de una en una las bolitas hasta completar la frase en la CIMA. 



Dicho y hecho! Preparé mi furgoneta con todo lo que iba a necesitar en cuanto a alimentación y ropa. Tenía el lugar justo para aparcarla y comenzar con la aventura. Todo estaba perfectamente atado y sin posibilidad de contratiempos ( aunque nunca podrá estar todo controlado). Comenzamos a buen ritmo, contando con un pequeño grupo de amigos que estuvieron pendientes de mí (Pascual Roldán, Maribel, Antonio Reyes, amigos del Hacho Trail,…). Vinieron a verme por algunos puntos del recorrido, respetando mi petición de que no quería que nadie me acompañara corriendo, ya que quería ir en SOLITARIO.… 



Se adentra la noche y voy por la tercera subida, cuando mi frontal ilumina en un tramo de pista de ascenso a un escorpión,  pero pensé “bueno no pasa nada”… En 5 metros vi otro, a unos metros otro más,… Y fue entonces cuando mi cabeza empieza a darle vueltas a todo.  Tras unos minutos, casi llegado a la cima me encontré a Pascual y Dani, se lo comento y me dicen que no piense mucho en estos “bichitos”. Pero, ¿cuál fue el problema? Pues que subiendo los veía, pero bajando, al moverse tanto el frontal no veía ninguno y empezaba a bajar con inseguridad (un error, porque si bajas con inseguridad, la musculatura se sobrecarga). Es entonces, en el momento de llegar al coche cuando me planteo no seguir…pero al mismo tiempo me resisto a renunciar a mi reto, y decido dar una oportunidad más al recorrido. 


Comienzo de nuevo la subida y nada más salir, veo uno pequeño; mi cabeza empieza a fallar, me voy sugestionando y comienzo a pensar que no merece la pena hacer el reto con esa tensión, no porque me vaya a pasar nada, sino por la inseguridad por si molesto a alguno que me pique, y con mi cuerpo cada vez más cansado y débil. Continúo subiendo, y me encuentro con algunos, principalmente en la zona de pista. En mi vida había visto tantos escorpiones!! No sé si sería por la temperatura o por su propia supervivencia de alimentarse por la noche de otros insectos. Con las cuarta subida realizada, empiezo a bajar y decido dejar el reto, ya que bajando no podía verlos ni esquivarlos… Me pegué un buen entreno nocturno: 22 km. con un desnivel positivo de 1.950 m.



Pasan los días y no encuentro momento para volverlo a intentar, pero sí que hablo durante este tiempo con mi amigo Paquillo (guarda en la caseta de las Tres Cruces) y me comenta, que a ser posible, que el nuevo intento de reto lo haga coincidir cuando él esté trabajando, porque le haría ilusión.


Después de ver varios días, parece que llega de nuevo el momento: el día 4 de octubre, eso sí, del plan inicial cambiaré la hora de salida, esta vez a las 5 de la mañana para así utilizar el frontal lo menos posible y aprovechar el frío de las primeras horas del día (siempre hay que aprender algo de los errores). Así, el día 3 empiezo a preparar todo lo que necesito en la furgoneta, ya que va a ser mi “campo base” para este reto: coca-cola, isotónico, pan, embutido, chocolate, frutos secos, ropa seca para cambiarme un par de veces, frontal de repuesto, bastones (plan inicial cogerlos en las tercera subida), y las bolitas de madera…



4:00 de la mañana; me levanto y toca desayunar fuerte, el día va a ser duro. Me preparo y decido abrigarme algo más porque en el inicio hará frío. Cojo la furgoneta y me voy directamente para la Fuente Alta. Aparco en la entrada, me bajo de la furgoneta y veo que hoy es el día. La ansiada soledad del reto me espera entre pinares, piedras y ruidos de la noche. Pongo el GPS a conectar y empieza a darme fallos (uuuff, empezamos pronto con los problemas, ¿aunque realmente éste era un problema? ¿Tenía que demostrarle a alguien lo que quería hacer?). Empieza mi ritmo de subida cómodo, con el plan que tenía de trotar/andar. Mis piernas parece que van bien, el ritmo es bueno, aunque sé que cuando vayan pasando los kilómetros y el desnivel, muscularmente iré sufriendo. Son las 9 y ya llevo 4 subidas y bajadas; como y paro en la furgoneta para ir dando respiro a las piernas. En pocos kilómetros las piernas van notando que va a ser un día duro. Veo a mi Maribel que viene a verme, me pregunta por sensaciones, y por ahora genial. En la 5ª subida ya me encuentro a mi amigo Paquillo ascendiendo a su puesto de trabajo (vigilante en la cima del INFOCA); me pregunta si me lleva agua, café o algunas cosas por si necesito algo. Evidentemente en un trayecto tan corto, con tener siempre la furgoneta de referencia me bastaba, pero su apoyo moral era fundamental. Continúo bien, aunque se va notando el desnivel en las piernas, sin tener aun ningún músculo sobrecargado. En la 6ª subida veo a mi amigo Pascual, que viene a verme y me dice “hoy sí”…quizás mi capacidad mental iba endureciéndose paso a paso. En la 7ª me noto algo débil y decido ir sumando pero bajando el ritmo y parar un poco más para comer y recuperar… En la 8ª veo a Manu y su novia, han llegado a verme, hablo un poco con ellos y les digo que ya voy algo “tocado”. La 9ª fue dura dura, iba algo débil y el cuádriceps de la pierna derecha iba castigado. Me encuentro a mi amigo Dani “Pitaya España”, Antonio y otros amigos, que me dan ánimos, pero empiezo a tirar de reservas. Como y tengo ya un poco el estómago saturado… 



La subida es mortal, mis bastones me ayudan a subir, pero ya con ciertas molestias en las costillas de no estar acostumbrado,… Llego arriba, uuufff me quedan 3 bajadas y 2 subidas, ya se me hacían más duras las subidas que las bajadas, aunque muscularmente era más duro bajar que subir. Llego a la furgoneta aparece Maribel y me da el último empujón de ánimos “venga que ya lo tienes”. Empiezo la 10ª y la verdad es que no me encuentro muy mal pero eso sí regulando mucho el ritmo, llego a la cima y Paquillo me da ánimos, me ofrece un café pero le digo que mejor no, porque tengo el estómago regular… ya tengo puesto “L O-C O N S E G U Í”, me falta solo una bola de madera “SAG”. Me digo a mi mismo “venga Chamorro”! Bajo y parece que ya la pierna va regular pero sólo me queda una última subida, comienzo disfrutándola, aunque con fatiga y ya con un ritmo lento pero continuo. Empiezo a saborear la finalización del reto, llegando a la undécima cima, Paquillo me lo celebra ofreciéndome una silla para descansar unos segundos; me vuelve a ofrecer el café (que nos queda pendiente) pero le dijo “mejor que no”. La bajada observando el pantano de Iznájar, la disfruto como nunca. Llego al coche, una meta diferente, con gente en la Fuente Alta pero desconociendo lo que llevaba desde las 5 de la mañana. Nadie me espera, pero no es necesario; quizás bonito hacer algo y saborearlo sin que nadie te esté esperando. En total 11 horas y 41 minutos, distancia 60,1 kilómetros, desnivel positivo 5.369 m. Y mil vueltas a ideas que me acompañaron durante tantas subidas y bajadas por mi querida Sierra de Rute. Sin más, me despido en este relato, agradeciendo a todos los que estuvieron pendientes y a los que después me escribieron para interesarse por mí. Continuaré con más retos, seguro. Ya me conocéis, soy inquieto por naturaleza y me muevo por impulsos para mejorar y disfrutar como persona, con las personas y por las personas. 



Agradecer por las fotografías a Manu Cano

domingo, 23 de agosto de 2020

Maribel Ramos "Todo pasa por algo y para algo"


 Posiblemente sea la entrevista más difícil de realizar o quizás la más fácil. Presentar a la persona con la que uno vive 24 horas...  Soñar en seguir viviendo momentos infinitos de felicidad compartida... Continuar disfrutando de todo lo que nos rodea... Enseñar a nuestra peque el maravilloso mundo en el que vivimos y darle todo nuestro cariño... Bueno, sin más, os dejo con una luchadora nata tanto en su propia vida, como en los retos que se propone...


¿Quién es Maribel Ramos?


Maribel Ramos es una muchacha alegre, inquieta de mente y cuerpo, perfeccionista (a veces de más), observadora, reflexiva, perceptiva, sensible e intuitiva. Me gustan mucho los colores vivos, el olor a tierra mojada, perderme para encontrarme, adentrarme en paisajes naturales para sentirme como una lagartijilla y reducir mis preocupaciones al primer escalón de la pirámide de Maslow, identificar a las personas con su olor, reír arrugando la nariz y rodearme de personas que me aporten sensaciones positivas...(lo siento pero ya me he enrollado de más y es la primera pregunta). 


¿Qué significa para ti la familia?


Para mí la familia es la raíz de donde brotamos, y después vamos añadiendo hojas, flores y frutos, con las personas que elegimos como amigos y compañeros de vida. Esa combinación hace que tanto unos como otros sean referentes importantes para nuestro equilibrio, nuestras decisiones y nuestros valores.


¿Con qué sueñas?


Sueño con no caer en la monotonía; sueño con tener siempre una motivación para empezar cada día con garra y con ganas, y saber enfocar de la mejor manera los retos, tanto los que me invento o impongo yo, como los que llegan impuestos por el azar y que no estaban previstos. 


También sueño en que cada vez haya “más mejores personas”, que contagien al resto de valores como la igualdad, el respeto, la tolerancia, la constancia, la verdad, la empatía y la honradez. 


¿Correr o saltar?


Yo soy más de correr...correr por senderillos estrechos a media ladera, de esos que te sumergen dentro del monte frondoso, con castaños o encinas, y que crujen cuando pisas...donde la imaginación echa a volar, y quizás llego a saltar también! Pero mis saltos son de pensamientos!! Jejejej.. cuando corro hago mi sesión de mindful-run-ness (como yo lo llamo), y soy más consciente de pequeños detalles...tanto dentro de mí como fuera.


¿Atardecer o amanecer?


Soy más de amanecer...y si es en Las Negras contigo a mi lado, ya no puedo pedir más!! 


¿Qué significa para ti la psicología?


La psicología para mí supuso una opción de vida cuando elegí estudiarla. No la ejerzo como profesional, pero me sigue encantando como ámbito, y me intereso por seguir (in)formándome para seguir vinculada y actualizada, sobretodo en lo más relacionado con la neuropsicología y la educación. 


¿A dónde te gustaría viajar?


Pre-covid, te diría que a Islandia, Noruega, Costa Rica, Patagonia....infinitos destinos. 

Co-covid: a lugares seguros, cercanos y poco transitados...que hay muchos en nuestro alrededor. 

Post-covid: a todos los que he puesto en pre-covid, pero con el doble de ganas..jajajaja


¿Cuál es tu montaña favorita?


De las que llevo vistas hasta ahora, el Cervino. No puedes dejar de mirarla y echarle 200 fotos iguales...y si te hace un día soleado en diciembre para verlo, es que ya no se puede pedir más, verdad? 


¿Cuál ha sido la experiencia más bonita de ser madre?


Pues no sabría aún qué destacar con palabras..a lo mejor con el tiempo tengo más capacidad para extraer momentos más precisos de esta experiencia. Pero quizás me quedaría con las sensaciones tan intensas vividas en las primeras horas de vida de nuestra hija, con su piel tan suave, su olor a mandarina, la explosión de emociones tan potente mezclada con el miedo y los dolores...Y después, en el día a día, con el paso de las semanas, me quedaría con esa complicidad que se va fraguando, el apego; también destacaría el cambio de esquema mental que supone ser ya un ente familiar de 3 personas, que no lo conocíamos hasta que lo hemos vivido...y con ese punto de contacto piel con piel que sale innato de ella...jejeje


¿Qué significa para ti la Sierra de Rute?


La sierra de Rute es mi templo particular. Haciendo un paralelismo con una persona creyente, digamos que es mi lugar donde voy a rezar; ordeno mis pensamientos, me relajo y me surgen nuevas ideas. Me desahogo y desecho la energía sobrante; respiro y me renuevo...y me sirve para dormir mejor!


Quien dice la sierra de Rute, dice la Subbética Cordobesa... porque quizás me identifico mejor así con la zona natural de los dos pueblos que más me han marcado: Rute y Priego.  


¿Dónde te ves en un futuro?


No me veo en un futuro muy diferente a mi presente, y estoy muy agradecida. Cada día que pasa, tengo más claro que no se puede planear y que todo lo que cada día te ofrece es una oportunidad si la sabes interpretar y aprovechar. 


¿Te consideras una buscadora de cimas?


Totalmente; tanto interior como físicamente (aunque esta última modalidad me cuesta siempre más...ya que no soy muy buena subiendo...ni bajando...Jajajaj) 


¿Qué es para ti “búscame en la cima”?


Pues podría definirlo como esa oportunidad que vino de mi mejor equivocación. “Búscame en la cima” ha sido la respuesta a aquella frase que yo siempre me decía... “todo pasa por algo y para algo”. 


Algo que quieras decir y no me hayas dicho...


Pues que eres una persona de las que al conocerte, la gente quiere volver a rodearse de ti. Porque contagias alegría y espontaneidad, y logras a su vez que ellos/as se contagien de esas ganas de alegrar y de ser espontáneos. Esa escuela  que predicas, es la que forma a buenas personas, honradas, entusiastas y esperanzadoras, esa escuela es la que impregna y enseña, y lo hace desde y hacia el corazón. SAG

martes, 23 de junio de 2020

Kilian Jornet "Al final es ir a un sitio para ver más allá"


Asumir una serie de preguntas a una persona de este calibre, es difícil, ya que le han hecho muchísimas entrevistas. Pero...  más difícil sería repetirle una misma pregunta que le hice hace unos años. Esto significa que vamos a subir a la cima de una gran montaña en dos etapas de su vida y ver cómo su propia madurez ha ido evolucionando. Además de amigo, es una persona alejada de los circos mediáticos (aunque sus retos hacen imposible esto; él mismo transmitiendo en sus redes capta a miles de personas en unas horas). Ahora mismo se encuentra en el OJO del huracán, por su posible participación o quién sabe...si realizará los 42 km 195 m de una MARATÓN (posiblemente en asfalto o en terreno llano). No sabemos si su intención es parecerse al griego Filípedes o simplemente disfrutar de la preparación para conseguir, en su rendimiento personal, saber hasta dónde puede llegar. Sin más, os dejo con la frase del escalador Alex Honnold: "Cada vez que terminas una escalada, siempre hay algo que puedes intentar"....

¿Quién es Kilian?

Alguien a quien le gusta la montaña, el rendimiento y la competición, en este orden.

¿Qué significa para ti la familia?

Es esta gente con quien te encuentras a gusto, hay familia de sangre, de amistad y de experiencias, en todo caso son como esos lugares a los que puedes llamar casa.



¿Con qué sueñas?

No soy mucho de acordarme de los sueños. En términos de proyectos, siempre hay cosas, explorar lugares que me han llamado la atención, o internamente capacidades que quiera incidir.

¿Correr o saltar?

Depende de para qué. Correr, saltar, esquiar, escalar... en sí mismo no tienen sentido (a parte de la introsprección del movimiento) pero el sentido viene en dónde te pueden llevar.

¿Atardecer o amanecer?

Los días que tienen 24h de sol. 

¿Porqué ascender rápido las montañas?

Porque yendo rápido puedes ir más lejos.

¿Qué prefieres, subir a una montaña por donde sube todo el mundo o crear una nueva subida ?

Depende de si voy solo, si voy a entrenar, o si va a haber una actividad o un test. Si voy con amigos experimentados, si voy a sacar fotos o a buscar la soledad...

¿Cuál es tu montaña favorita?

A la que voy a ir mañana.

¿Dibujar en qué te ayuda o qué te aporta?

Es como escribir, pero más conceptual. Ordenar ideas y plasmar sobre papel ideas, pensamientos o imágenes para recordarlas.

¿Si no hubieras sido montañero a qué te hubiera gustado dedicarte?

No lo sé, lo de mirar al pasado y pensar que hubiera pasado si... ya sea en clave positiva o negativa no lo veo. Es perder el tiempo en especulaciones que no dejan de ser esto.

¿Dónde te ves en un futuro?

En la montaña, seguramente más despacio.

¿Te consideras un buscador de cimas?

Seguramente, al final es ir a un sitio para ver más allá, ir a ese sitio para ver mas allá...

¿Qué es para ti “búscame en la cima”?

Un lugar de encuentro entre personas que buscan cimas.


Primera entrevista que le hice a Kilian Jornet en el año 2013


sábado, 6 de junio de 2020

Javier Iriondo "Abandona la necesidad de tener que tener razón, cállate y escucha más para procurar comprender"


Hablar de esta persona es hablar de inspiración; su libro “Donde tus sueños te lleven” marcó un antes y un después en el desarrollo de muchos de mis sueños. Persona motivadora como ninguna, aquí os dejo con uno de los escritores más relevantes e influyentes de los últimos tiempos, amigo e inspirador. Sin más, os dejo con una frase suya: “La mente no tiene límites, excepto aquellas limitaciones que nosotros mismos nos imponemos”. 

¿Quién es Javier Iriondo?

Ante todo, un estudiante, un soñador y un aprendiz de la vida, que ha vivido una vida intensa con experiencias extremas, y que procura enseñar y ayudar desde la experiencia personal.

¿Qué significa para ti la familia?

Las raíces, de dónde vienes, una referencia, un porqué, la razón, un apoyo, la motivación para seguir mejorando.

¿Con qué sueñas?

Con seguir mejorando para poder aportar más, con un mundo con más conciencia, menos egoísmos y más humanidad, donde todos nos sintamos más conectados, comprendidos, más seguros, con menos sufrimiento, una sociedad más justa con más sentido y plenitud.

¿Correr o saltar?

Los dos.

¿Atardecer o amanecer?

Los dos me encantan, pero prefiero el amanecer, el inicio de un nuevo día y una nueva oportunidad.

¿Qué te aporta el deporte?

Vida, energía, libertad, superación, capacidad de sacrificio, alegría...

¿En qué lugar de la naturaleza escribirías un libro?

En una cabaña junto a un lago entre montañas.

¿Cuál es tu montaña favorita?

Todas las que están cubiertas por un manto de nieve virgen por las que poder flotar esquiando.

¿Cuál ha sido el reto más duro, desde que escribes libros, que haya formado parte de tu vida?

La responsabilidad de todo lo que mucha gente espera de mí, es precioso, pero a la vez un reto y una enorme responsabilidad cuando ves personas en situaciones por las que jamás nadie debería pasar.

¿Cuál es el paso más importante que has dado para llegar a tu "cima personal"?

Volver a levantarme y reinventarme unas cuantas veces...

¿Dónde te ves en un futuro?

Quién sabe, pero he aprendido que en gran parte ese futuro lo dicta mi presente, lo que hacemos hoy, pero a veces la vida tiene planes caprichosos e inesperados y hay que aprender a fluir con lo que la vida nos lance.

¿Te consideras un buscador de cimas?

La vida es una cima, no puedes dejar de escalar, porque te vas hacia detrás sin darte cuenta, hay que seguir subiendo, progresando y creciendo; eso es la vida, pensar que ya he llegado es el principio del fin.


¿Qué es para ti “búscame en la cima”?

Significa que no voy a abandonar, que voy a seguir caminando, significa sacrificio con ilusión, satisfacción.


Algo que quieras decir y no me hayas dicho...


Abandona la necesidad de tener que tener razón, cállate y escucha más para procurar comprender. 

jueves, 4 de junio de 2020

Edurne Pasabán “Nuestro corazón sí sueña en escalarla”


Quizás faltaba una entrevista de este tipo, a una persona que ha conseguido muchísimas cimas y siendo la primera mujer en el planeta en conseguirlo, en cimas de más de ochomil metros. Pero… más allá de sus logros, encontraréis una grandísima mujer, la cual agradezco la sinceridad en sus respuestas y el cariño a la hora de responderlas. Como ella misma os contará, “escalar con el corazón es escalar lo que te gusta”. Sin más, os dejo con la definición de la montaña “Ama Dablan” que significa “Collar de la madre y de la perla” …

¿Quién es Edurne Pasabán?

Bueno, Edurne Pasabán es una chica que nació en el País Vasco, en un pueblo pequeño llamado Tolosa. Su afición siempre han sido las montañas; un día soñó que uno de sus hobbies, que era escalar y hacer montaña, se convertiría en su profesión y con esfuerzo lo consiguió. Y así fui haciendo montañas por todo el mundo y un día terminé un proyecto muy grande, que era el proyecto de mi vida: hacer las catorce montañas más altas del mundo, los catorce ocho miles. Y me convertí en la primera mujer en el mundo en conseguir este reto.

¿Qué significa para ti la familia?

Para mí la familia significa todo, quizás es el pilar más fuerte que te hace plantearte retos y conseguirlos, ¿no? Creo que todo lo que he hecho en mi vida y que he conseguido ha sido porque mi familia me ha apoyado. Y entiendo así la familia, como esas personas que te quieren, te apoyan y que te ayudan a hacer tu camino. Y así ha sido mi familia y así con esos valores intento crear mi familia, pero para mí es el pilar más importante de mi vida.  

¿Con qué sueñas?

Sueño con muchas cosas, sueño a nivel personal en poder ser una buena madre, en que quizás puedas transmitir todos los valores que mis padres y la montaña me dieron, a mi hijo. Sueño con que porqué no, quizás con retomar más el mundo del alpinismo, ya que estos últimos años lo he tenido un poco de lado, porque me he centrado en tener a mi hijo Max y ahora tiene tres años.  Eso hace que no haya podido hacer muchas expediciones y viajar mucho. Sueño en otra medida a retomarlo. Sueño con un mundo mucho mejor o por lo menos con unos valores. Estamos saliendo de una crisis sanitaria y económica muy grande después del COVID 19 y sueño con que sea esto un aprendizaje para el mundo, pero realmente no me está pareciendo que lo sea, por las actuaciones que estamos viendo. Entonces soñaría con un mundo con mejores valores que los que tenemos. 

¿Correr o saltar?

Depende de en qué momento, creo que correr sinceramente solo para entrenar porque si corro para escapar de alguien o de algo malamente, nunca he querido correr para conseguir nada, ni para escaparme de nada. Lo cual, quizás, me quedo con saltar porque para mí es un significado de alegría, saltar de que hayas conseguido algo por lo cual me quedo con saltar.

¿Atardecer o amanecer?

Según en qué momento de tu vida. Para mí los atardeceres me han transmitido siempre tranquilidad y serenidad, me transmiten también la parte romántica de la vida. Porque lo identifico con un momento romántico y el amanecer lo miro con esperanza. Los amaneceres que mejor he vivido, los más bonitos que he vivido han sido en el Himalaya, esos amaneceres que veías hacia la cumbre de una montaña de ochomil metros y esperabas con ansia que llegara el amanecer, sobre todo porque vendría ese calorcito del sol y que esas temperaturas de menos 30 grados bajo cero se subirían un poco y de esa manera tendríamos más cerca la cumbre. Para mí ambos, amanecer y atardecer son momentos importantes.

Qué prefieres, ¿escalar con el corazón o con la cabeza?

Bueno en cada momento una cosa u otra, escalar con el corazón es escalar lo que te gusta, lo que te apasiona y las montañas que te gustan  pero… hay que escalar con cabeza y con mucha claridad, yo creo que un escalador tiene que tener mucha cabeza a la hora de escalar sobre todo porque tu corazón te puede estar diciendo una cosa pero creo que la cabeza es más importante; la cabeza hay que escucharla porque ella te dirá si puedes hacerlo. A veces nosotros con el corazón nos planteamos retos muy grandes: nos gustaría hacer montañas muy grandes y quizás nosotros no podemos tener el nivel para escalar esas montañas, pero sí soñamos, porque nuestro corazón sí sueña en escalarla. La cabeza es más racional, lo ve más claro, te hace ver si tú vas a poder escalar esa montaña sí o no, por lo cual tiene que haber una parte de corazón de soñar y un gran parte de cabeza a la hora de escalar, creo yo.

¿Cuál de tus 8.000 te ha hecho reflexionar más sobre tu vida?

Todos los 8.000 han sido importantes, pero quizás el K2 fue uno de los 8.000 más importantes de mi vida. Fue en el año 2004, era mi sétimo 8.000, sabía que era la montaña más complicada de los 14. A mí me salió la oportunidad de tomar parte del equipo del “Al filo de lo imposible” para escalarlo, con grandes alpinistas como Juan Vallejo, Mikel Zabalza, Ferrán Latorre, Juanito Oiarzabal,… Grandes referentes para mí y bueno, yo tenía mucho miedo de ir al K2 por muchos motivos: porque era una de las montañas más peligrosas y difíciles que había, y porque en el equipo en el que iba, pues era un equipo exigente y tenía que estar a la altura. Venía de escalar siete montañas de 8.000 metros y estaba intentando abrirme un camino en un mundo bastante masculino, en un mundo difícil de hombres, en un mundo del alpinismo y necesitaba el demostrar esa credibilidad de que era capaz de hacer cosas. Creo que el K2, fue un antes y un después en mi carrera de los 8.000 porque, por una parte, como alpinista creo que cogí fuerza y credibilidad hacia a los demás, y también yo gané personalmente en confianza, en pensar que después de subir al K2 pues pude pensar en hacer los 14 ochomiles.

¿Cuál es tu montaña favorita?

Creo que en cada sitio hay una montaña favorita, en los Himalayas y en los ocho miles seguramente si me dices cuál, sería el K2, por lo que os contaba anteriormente y porque es una montaña espectacular pero si estaría pensando aquí en mi tierra, en donde yo he nacido, pues mi montaña favorita es el Txindoki y quizás una de las montañas más bonitas que algún día escalaría en los Himalayas pues es una montaña d casi 7.000 metros, que es el Ama Dablan. No tengo una montaña favorita, hay varias montañas favoritas.

¿Cuál ha sido tu cima interior más difícil de escalar?

Seguramente superar una depresión que superé en el año 2006. En ese año viví y conocí desde muy cerca lo que es una enfermedad mental, la depresión, que me mantuvo mucho tiempo enferma, durante un año, cuatro meses de ese mismo año en un hospital, y de ser una persona hiperactiva, haciendo mucha montaña, quizás desde fuera viendo la gente una persona muy feliz, pues me encontré en mi vida en un agujero negro en el que alguien puede estar, y en el cual no encontraba camino para superar aquello; aquella dificultad, aquella cima, de la depresión, para mí fue de las más difíciles que he escalado y será siempre la más difícil.

¿Cuál es tu alpinista de referencia por sus valores y compromiso con la montaña?

Ahora mismo no tengo, he admirado a muchos alpinistas y los admiro, siendo grandes alpinistas, pero quizás simplemente no diría grandes nombres de grandes referentes que todo el mundo conoce. Para mí los alpinistas que yo tengo de referente y que admiro mucho son los que, en mi mismo club de montaña, que con 16 años me enseñaron mucho de lo que sé ahora, aquellos alpinistas del club de montaña que vieron a esa niña con ganas de hacer montaña, viajar, … ellos eran mayores que yo y ellos me enseñaron todo lo que sé. Ellos me llevaron la primera vez a los Alpes, de allí a los Andes y de allí me fui con ellos al Himalaya. Esos son mis alpinistas de referencia y los que me han inculcado los valores de verdad de la montaña.

¿Dónde te ves en un futuro?

Me veo un poco como estoy ahora mismo, con mi familia, dando clases y dando conferencias sobre motivación, trabajo en equipo y liderazgo, como lo estoy haciendo. Me formé como coach, con lo cual, todo lo que he aprendido de valores, de trabajo en equipo, de caerte y volverte se a levantar, lo aplico al día de hoy en el mundo de la empresa. Me veo haciendo esto y quizás me gustaría verme en el futuro un poquito más activa en la montaña, pidiendo irme cada dos años a una pequeña expedición o sintiendo aquellas cosas que sentía cuando montaba una expedición; así me vería en un futuro. Pero siempre vinculada a la montaña.

¿Te consideras una buscadora de cimas?

No, no me considero una buscadora de cimas. He hecho los 14 ochomiles porque fue un poco sin querer. A ver, yo empecé a hacer montaña, empecé a escalar en el Himalaya, subí al Everest en el 2001. En aquel momento, si me hubieras preguntado, hubiera dicho que nunca que jamás hubiera acabado los 14 ochomiles. De hecho, el proyecto de los 14 ochomiles surge en mi vida y me lo planteo en mi noveno ochomil, con lo cual no estaba buscando esas cimas, iba haciendo, pero no por sumar una cima más, sino porque mis amigos me invitaban a subir ochomiles a expediciones . Es verdad que he sumado los 14 ochomiles, pero todo lo que engloba a una expedición, el ir, el viajar, el estar con los amigos, es lo que me llama. Y si fuera una coleccionista de cimas estaría aquí enferma en hacer todos los picos del planeta, del Pirineo, de 3.000 metros o lo que sea… Para mí, la cima es la guinda del pastel, para mí el camino es más importante y todo lo recorrido para conseguir esa cima.

¿Qué es para ti “búscame en la cima”?

Es un proyecto en el que una persona soñó en hacerlo y lo ha realizado. De alguna manera creo que es el proyecto en el que él puede transmitir y llega a los demás con sus sensaciones y con sus emociones. Es algo bonito y creo que le puede gustar a mucha gente.

Algo que quieras decir y no me hayas dicho... 


Seguramente los que leen este blog es gente como yo, que le apasiona la montaña y que lo más grande que podemos hacer es lo que más nos gusta y estar en la naturaleza. Que seamos capaces de cuidarla mucho y disfrutar de ella.

sábado, 30 de mayo de 2020

Manuel Merillas "Como si faltara una parte de mi..."


En él veo al ser humano como sería hace miles de años en la naturaleza. Enamorado de sus montañas, las cuales no concibe sin su amigo Zar, este montañero puro y duro hace de cruzar una montaña, un paseo por el parque. Para mí, además de su calidad subiendo, es más espectacular ver cómo se desenvuelve en terrenos técnicos de bajada. Sin más, os dejo con un auténtico OSO de Valseco...

¿Quién es Manuel Merillas?

Para muchos soy un loco que no baja de la montaña 😂, pero para el resto soy una persona que le encanta lo que hace y disfruta aprendiendo día tras día, siendo un montañero que va muy rápido.

¿Qué significa para ti la familia?

Sin duda alguna es una de las partes más importantes de mi vida; sin ellos, es como no tener nada... Soy muy familiar y esos momentos con ellos en esta época que estamos pasando se echa muchísimo de menos. 

¿Con qué sueñas?

Con muchas cosas, pero éstas siempre serán cosas privadas, que con el tiempo espero que se cumplan.

¿Correr o saltar?

Correr, saltar, volar, nadar... No me puedo quedar con una actividad, soy de los que no paran de hacer cosas.

¿Atardecer o amanecer?

Amanecer sin duda, ya que el amanecer significa el inicio de un nuevo día, dándote la oportunidad de aprovecharlo.

¿Te apetece volver a competir?

Buena pregunta... Desde hace ya varios años y viendo cómo está evolucionando este deporte, cada vez me apetece menos; por eso siempre busco más que carreras, busco paisajes o lugares que me llaman la atención y así disfrutar de sus gentes o de todo lo que rodea la carrera.
Pero aún así una vez o dos al año me gusta probarme con los mejores para saber si aún estoy en forma o no.

¿Por qué te gusta acumular tanto desnivel y kilómetros?

A mí lo de tener que controlar los esfuerzos durante una temporada no me gusta; de hecho sería ir en contra de mi forma de ser, ya que si te obligas a buscar picos de forma me hace no poder disfrutar tantas horas de mi pasión la montaña.
Así que intento estar todo el año en forma y así poder meterme tantas horas como pueda de entreno para el cuerpo.
¿Cuál es tu montaña favorita?

Mis montañas favoritas siempre serán las de mi pueblo de siempre, Valseco. Puedo ir a otras montañas que me encantan y hasta son más de mi gusto, pero correr por mis montes de siempre, el Chao, el Alto las Penas, la Turria, Valdeiglesias entre otras, siempre van a hacerme sentir algo que no puedo sentir en ningún otro lugar.

¿Qué significa para ti tu perro en la montaña?

Significa estar completo, protección, compañía fiel, un guía, lo significa todo; ya van muchos años entrenando cada día con él y cuando por lo que sea Zar no puede venir conmigo, se me hace todo raro y diferente, como si faltaraa una parte de mí...

¿Qué reto crees que te sería difícil llevar a cabo?

Tengo muchos en mente, que aún a día de hoy me dan mucho respeto, incluso miedo... Pero no por eso no lo voy a intentar, ya que a mis espaldas tengo muchos retos conseguidos, los cuales veía imposibles pero lo intenté y salieron.

¿Quién es tu rival/amigo favorito de correr por montaña?

No podría decir uno en particular, ya que me encanta compartir kilómetros con ellos o ellas... Iván Cuesta, Ana Aguado, Raquel Santovenia, Diego Pando, Carlos López, Julio Cernuda, entre otros; ya que me gusta disfrutar de esos momentos con ell@s.

¿Dónde te ves en un futuro?

No me veo ni dentro de un mes, así que imagina; pero si  pudiera elegir, me gustaría verme sano y como ahora... Con tanta energía.

¿Te consideras un buscador de cimas?

Sin duda, en cada viaje, en cada lugar que voy o paso cerca, siempre intento aprovechar para conocer lugares nuevos.

¿Qué es para ti “búscame en la cima”?

Pues sin duda es algo que es necesario... Poder contar experiencias y ayudar a quien lo necesita, es algo que tendría que hacerse más a menudo y es por eso que lo veo como un proyecto precioso.

Algo que quieras decir y no me hayas dicho...

Te quería decir que entrenes que voy a por ti, jeje y que sigas así intentando ayudar a quien lo necesite.